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viernes, 21 de febrero de 2014

Cataluña aprueba la regulación de las asociaciones cannábicas

El Parlament de Catalunya ha aprobado una moción para normalizar la actividad de los clubs de consumidores de cannabis en un periodo de cuatro meses. La propuesta, defendida por la diputada de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) Gemma Calvet (foto), ha salido adelante con el apoyo de todos los grupos del Parlament a excepción del Partido Popular de Catalunya (PPC). El texto aprobado dicta la regulación de las asociaciones cannábicas desde una perspectiva de salud pública y de políticas de reducción de daños.
Asimismo la moción se opone a la supresión de los programas sustitutos de multas por consumo, declarando necesario abordar el consumo de drogas desde la perspectiva sanitaria de los consumidores, con especial atención a los más jóvenes. Esta iniciativa es una respuesta a la Ley de Seguridad Ciudadana proyectada por el PP a nivel estatal, cuyo contenido prevé la supresión de dichos programas que son una opción para sustituir a las sanciones administrativas.
Los dos puntos referidos al cannabis, de un total de 7 que formaban la moción , han sido respaldados en el debate por el conjunto de fuerzas del Parlament con la única excepción del Partido Popular, quien ha manifestado que en su partido “no están por la legalización del porro”. La votación final ha resultado en 113 votos a favor y 19 en contra del PPC. Una vez aprobada la moción, la Comisión de Salud del Parlament trabajará durante los próximos cuatro meses en la elaboración de una propuesta concreta para que finalmente la Generalitat apruebe una ley que regule la actividad de las asociaciones.

lunes, 10 de febrero de 2014

Castelldefels suspende las licencias para la instalación de clubs de fumadores de 'cannabis'

El Ayuntamiento de Castelldefels ha suspendido durante un año la concesión de licencias para la instalación de clubs de fumadores de 'cannabis' en la ciudad con el objetivo de analizar la actividad de este tipo de locales y elaborar un plan de usos que los regule.
El consistorio ha tomado esta medida ante la proliferación de clubs de fumadores que se ha registrado en Catalunya en los últimos años.
"Queremos analizar en profundidad qué actividad se está desarrollando en estos locales porque hay preocupación de que no se conviertan en un punto de venta y distribución de sustancias", ha explicado a Europa Press el concejal de Gobernación de Castelldefels, David Solé.
Actualmente, en Castelldefels funcionan cuatro clubs de fumadores de 'cannabis', que abrieron puertas a lo largo del año pasado y que son objeto de seguimiento por parte del ayuntamiento y de la policía local.
Durante este año, el ayuntamiento no permitirá la apertura de nuevos clubs de asociaciones de fumadores y trabajará en la elaboración de un plan de usos que regule esta actividad.

Según Solé, el consistorio "quiere determinar si este tipo de actividad tiene cabida en Castelldefels o si hay que restringirla, de igual forma que se hizo con la prostitución, que mediante una ordenanza y un plan de usos se eliminó la posibilidad de que se abrieran más prostíbulos".

jueves, 6 de febrero de 2014

Detienen a tres miembros de una asociación pro consumo de cannabis en Málaga

Efectivos de la Policía Local de Málaga llevaron a cabo una investigación durante el pasado mes de enero que culminó con la detención de tres personas (dos hombres de 18 y 28 años y una mujer de 45) como integrantes de una asociación pro consumo de cannabis, como presuntos autores de un delito contra la salud pública por tráfico de drogas.

Así, tal y como ha informado la Policía Local en un comunicado, las pesquisas llevaron a los agentes hasta la sede de una asociación que promueve el consumo de cannabis, situada en la calle Pozos Dulces, donde pudieron apreciar un inusual trasiego de jóvenes, teniendo algunos de ellos apariencia de menores de edad.

Las indagaciones policiales aclararon que la mayoría de los compradores formaban parte de la propia asociación, portando una tarjeta de socio de la misma, con la que, al parecer, accedían a la entidad y efectuaban la compra de las sustancias estupefacientes.
Ante esto, los policías locales se adentraron en el bloque en el que se encuentra la sede de la asociación, encontrándose en su interior a los tres responsables.

A simple vista, los agentes pudieron observar cómo en el piso se encontraban dos botes que contenían lo que parecía sustancia estupefaciente, así como posibles efectos relacionados con el delito, procediendo a cerrar perfectamente el inmueble para su posterior registro, quedando una pareja de policías locales custodiando el mismo.

Ante los hechos, los policías locales detuvieron a los individuos, trasladándolos a dependencias policiales y, siendo, posteriormente, puestos a disposición judicial.
Una vez realizadas las gestiones oportunas, los agentes de la Policía Local, junto con efectivos del Cuerpo Nacional de Policía, llevaron a cabo un registro del interior del piso, interviniendo unos 50 gramos de hachís y en torno a dos kilogramos de marihuana, así como otros útiles y efectos y 2.390 euros.

Fuente iVecinos.es

Piden más tiempo para que el informe del Parlamento sobre drogas en España estudie la legalidad de clubes de cannabis


Este trabajo propone una Ley del Tabaco aplicada al caso del alcohol para prevenir el consumo en menores.

Grupos de la oposición en el Parlamento van a pedir más tiempo para que el informe que está elaborando el grupo de trabajo que estudia la situación de las adicciones legales y no legales en España contemple la reapertura del debate sobre la situación legal de los clubes de cannabis que hay en España.

Así lo han confirmado a Europa Press en fuentes parlamentarias, quienes han asegurado que el objetivo de esta petición partiría de que en la actualidad países como Estados Unidos está contemplando la despenalización de esta droga, mientras que en España existen los llamados 'clubes del cannabis' que contemplan el consumo de esta droga "cuadrando a miles de personas", incluidos menores que pueden asistir a esos centros a consumirlas.

En este sentido, inciden en la necesidad de que este informe que está elaborando el Parlamento (es una comisión mixta formada por diputados y senadores), y que será cerrado a finales de este mes, estudie cuál es la situación de estos clubes de consumo, ante el vacío legal existente al respecto.

La Ponencia de estudio de las perspectivas de futuro en el abordaje de las actuales y nuevas adicciones, legales e ilegales, se constituyó en febrero de 2013 y dispone de un año para finalizar sus trabajos.

Se estableció como objetivo el estudio de las perspectivas de futuro en el abordaje de las actuales y nuevas adicciones legales e ilegales, con sustancias y sin sustancias, realizando un diagnóstico prospectivo para poner en marcha los mecanismos oportunos para abordar, desde el presente, la prevención y acercarse al tratamiento de las adicciones de futuro.

EL CANNABIS EN ESPAÑA
Este informe, que está siendo elaborado a partir de la comparecencia una veintena de expertos en la materia, plantea los problemas que genera el cannabis y refleja con ello que, aunque en los informes de los diferentes organismos se observa una tendencia descendente en su consumo, sí se observan importantes problemas relacionados con la baja percepción del riesgo que se tiene sobre esta sustancia (mucho menor que la que se tiene frente al tabaco), así como que, en muchos casos, se ha incrementado en su composición la cantidad de producto psicoactivo, lo que la hace más tóxica y adictiva.

Junto al cannabis, la heroína, la cocaína o las anfetaminas y similares también tienen una tendencia de consumo descendente, si bien aparecen nuevas problemáticas relacionadas con las mismas.

Precisamente, en estas dos últimas legislaturas, ERC ha traído al Congreso el debate de la despenalización de la distribución, producción y consumo de la marihuana en España, un debate que ha sido zanjado con la oposición de la mayoría de los grupos parlamentarios de legalizar esta droga.

¿QUÉ HACER CON EL CONSUMO DE ALCOHOL?
Otro de los problemas que resalta este informe, al que ha tenido acceso Europa Press, es el problema del consumo del alcohol entre los jóvenes españoles. Según refleja el texto, se trata de la droga más consumida, especialmente en espacios de ocio.

"Se ha señalado, por varios comparecientes, en que quizás, debería pensarse en mecanismos tendentes a su uso racional, teniendo en cuenta modelos como la Ley sobre tabaco, pues el debate en torno a esta norma y, finalmente, la aprobación y aplicación de la misma ha generado un aumento de la percepción del riesgo, así como una disminución de su consumo", sugiere el informe.

Entre otros puntos este grupo de trabajo propondría también medidas como el aumento del precio de las bebidas alcoholicas, la reducción de los lugares y horarios de venta de alcohol, o la tasa de alcoholemia cero, para prevenir el consumo en menores.

En este punto, el informe resalta el descenso de la edad en que se comienza el uso de drogas en general, tanto en las legales, como en las ilegales, que se empiezan a consumir entre los 13 y los 15 años, en un periodo de desarrollo de las personas en el que hay una especial vulnerabilidad, teniendo en cuenta, además, que no se tiene un conocimiento cierto de los efectos que unos consumos tempranos puedan tener a largo plazo.

Según se ha explicado a la Ponencia, el sistema nervioso central no madura hasta los 22 años, "de ahí la importancia de trabajar con los jóvenes hasta esta edad", resalta.

Este trabajo también hace referencia al peligro del consumo de las drogas ante la manipulación de las sustancias. "Las nuevas drogas están más concentradas, más mezcladas, mas combinadas. En algunas, como la heroína o el cannabis, se meten sustancias que nada tienen que ver con ellas y se aumenta su concentración", apunta.

ADICCIONES SIN SUSTANCIAS
Finalmente, el texto hace referencia a las nuevas adicciones sin sustancias, como la ludopatía, o aquellas surgidas a partir de las nuevas tecnologías, como Internet, o los juegos 'on line', por ejemplo. "Se trata de un trastorno que en un gran número de casos suele ir asociado a otras adicciones, especialmente al alcohol", apostilla.

Este trabajo, elaborado por 15 parlamentarios, plantea la realización de estudios que permitan avanzar en su conocimiento, ligar las conclusiones de los mismos a la prevención y organizar, mediante la normativa que en cada caso sea necesaria, la utilización de la publicidad, especialmente en relación con nuevos fenómenos como el juego 'on line', en el contexto de una estrategia de juego responsable.


Estas mismas fuentes consideran prioritario igualmente una mención al nuevo anteproyecto de Ley de Seguridad Ciudadana, ya que éste suprime la alternativa de la rehabilitación a los consumidores habituales para penarles directamente con la cárcel.


lunes, 3 de febrero de 2014

Los 600 locales en los que se fuma cannabis

“Siempre le he dicho a mi hija que no fume, y a mí no me vio hacerlo hasta que cumplió los 18. ¿Que el día de mañana, con la vida más resuelta y ella más centrada, quiere fumar cannabis o tomarse dos copas? Bien. Pero creo que los jóvenes no deberían consumir ninguna droga”. Quien así habla es Javier Quesada, presidente de OneDream, uno de los cerca de 600 clubes sociales de cannabis que se calcula que existen en España. Son espacios que, entre resquicios y ambigüedades legales (o alegales) “cogidos con alfileres”, según describe el abogado penalista Bernardo Soriano, posibilitan el abastecimiento y el consumo de cannabis a sus socios. Sí, la misma sustancia que esta misma semana reconocía haber fumado el presidente de Estados Unidos (donde el consumo lúdico ya es legal en Colorado, y en Washington lo será en abril), Barack Obama: “No creo que sea más peligroso que el alcohol”, decía. Y sí, la misma sustancia que esta semana levantaba polvareda en España por un tuit de la cuenta de la Policía Nacional sobre la mejor forma de llevar los porros en un viaje.
Un local, algún sofá, una mesa con ceniceros. Una red wifi en algunos casos. Mesas de billar, salas de masaje y pantallas de televisión en otros más sofisticados. En muchos, charlas sobre prevención y control de riesgos en el consumo, e incluso el asesoramiento de expertos legales y médicos. En algunos, plantaciones de cannabis -incluso registradas- con las que se autoabastecen los miembros. Estos clubes, que se constituyen al amparo de la ley de Asociaciones, surgieron en 1993, en Cataluña, con la catalana ARSEC, que cultivaba en Tarragona. Tras el archivo de varios procesos, fueron condenados, pero para entonces la semilla de su iniciativa ya había germinado en el País Vasco, donde comenzaron a surgir en 2002. Hoy, según relataMartín Barriruso, representante de la Federación de Asociaciones Cannábicas (FAC), en las comunidades donde más presencia tienen, Cataluña y País Vasco, pueden sumar unos 400 (más de 300 en la primera; 60 en la segunda), a los que se añaden unos 200 en el resto de autonomías.


Sobreviven en un limbo legal, o más que eso, “en el purgatorio de la inseguridad jurídica. Hay ambigüedad en la ley y los tribunales nos han dado la razón en decenas de resoluciones, pero luego el fiscal y la policía no se dan por enterados, y cada cierto tiempo entran en los locales, se imputa a los responsables, se incauta el cannabis…”, señala Barriuso, que acumula imputaciones y archivos (hasta tres, en algún caso con devolución de la droga) y está pendiente de otra por su papel en la asociación Pannagh, hoy cerrada.
“La idea principal es que el delito contra la salud pública del artículo 368 del Código Penal implica la distribución de la sustancia a terceras personas indeterminadas. Los clubes, al hacer un consumo compartido entre los socios sin ánimo de lucro, no entran dentro de ese sentido de distribución indiscriminada. En ellos los socios están previamente inscritos, y cuentan con el aval de alguien que ya es miembro, es decir, ya eran consumidores”, narra Bernardo Soriano, socio de S&F Abogados y encargado de la parte legal de laFederación de Asociaciones Cannábicas Madrileñas (MadFAC). Y continúa: “Según un estudio de varios penalistas, la diferencia estriba en la oferta de drogas. En los clubes se funciona con previsiones del consumo de los socios, es decir, no con oferta, sino con demanda. La asociación cultiva o compra en su nombre y según sus previsiones”. De hecho, “los clubes cuentan con informes de ingenieros agrónomos, inscritos en el Colegio de Ingenieros, que certifican que el cultivo se corresponde con esas previsiones”.
Autoconsumo compartido
Este aspecto es importante, porque, según la jurisprudencia recogida en una instrucción de la Fiscalía sobre estos clubes, el autoconsumo compartido de drogas no tiene relevancia penal si la cantidad corresponde a un consumo “normal y esporádico”, entre un pequeño grupo perfectamente identificable (estos clubes suelen contar con límite de socios) y se realiza en un lugar cerrado. “Desde siempre se ha visto el cannabis desde la perspectiva de la seguridad, y es un error. Debería tratarse desde el punto de vista sanitario y de derechos del ciudadano. El consumo en los clubes siempre es claustral, nunca se hace apología de él, sino que se informa, el filtro para acceder a ellos es muy importante, buscan un consumo responsable, transparente, con libros de cuentas, de dispensaciones…”, enumera Soriano, quien menciona el proyecto de ley de Seguridad Ciudadana, que aumenta en un 330% las sanciones por cultivo.
Colas para comprar marihuana en Colorado, el 1 de enero. (Reuters)En cualquier caso, por ahora la situación da lugar a realidades contradictorias -como el registro de los clubes como asociaciones y su posterior cierre por actividad ilícita- y poco claras: esta misma semana, se hacía pública ladetención por parte de los Mossos d’Esquadra de cuatro miembros de un club de Martorell por tráfico de drogas. Ignacio Calderón, presidente de la FAD, subraya la complejidad del tema y habla de una realidad que se ha consolidado ”por debajo de la mesa, de forma silenciosa. Ya hay centenares de clubes, mucha gente en ellos, y todo el mundo silba y mira al techo.La cuestión no es tanto la legalización de estos clubes, sino su regulación”. Esto es, que se les exijan determinadas condiciones, que sea todo transparente…
Lo mismo reclaman desde la FAC. “Que se regule, que el poder político legisle con claridad. Hasta ahora los clubes son la única alternativa al mercado negro”, señala Barriuso, quien comenta que están colaborando con el Parlamento vasco, que lleva tiempo con una ponencia sobre el tema. La Generalitat catalana tiene una iniciativa en el mismo sentido. Mientras, algunos han optado por la vía de la autorregulación. Es el caso de la FAC, con un código de buenas prácticas que indica, por ejemplo, que los usuarios han de ser siempre mayores de edad (algunos lo restringen a mayores de 21 años) que consumían previamente o tienen necesidad de usar el cannabis de forma terapéutica, que no se entregará éste nunca a personas ajenas, que el límite superior de consumo por persona está en torno a los 60 gr al mes, etc. Algunos clubes no funcionan con lo que la FAC entiende como correcto: “A río revuelto, hay pescadores echando la caña, gente a la que no le importa la salud sino sus intereses económicos…“, señala Barriuso.
En este río revuelto, el presidente de OneDream, Javier Quesada, resalta la “transparencia” de su asociación. En este club existe un límite al número de socios de consumo lúdico (500) y, por ahora, ninguno a los de uso terapéutico. Lo forman ahora unas 130 personas, desde “diseñadores gráficos [lo es el propio Quesada] a gestores, abogados, mecánicos, albañiles… Hay más gente mayor, de entre 40 y 50 años, que joven”. Nacido en mayo pasado, en Móstoles, OneDream se mantiene abierto de 10 de la mañana a 10 de la noche. Cuenta con el aval de un ingeniero agrónomo y en él se imparten charlas sobre las consecuencias del consumo, los modos de consumir el cannabis (que no se reducen a fumarlo: hay mantequillas, aceites, se puede vaporizar…). “Yo siempre insisto en que se conozcan bien las consecuencias que tienen las drogas”, remata Quesada, cuya hija, si ha seguido sus consejos, no habrá probado el cannabis hasta la fecha.